sábado, 2 de octubre de 2010
sábado, 25 de septiembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
Soñé contigo
Me gusta soñar contigo porque veo lo que nadie más ve. Te veo feliz.
Mañana!
Mañana: Futuro prometedor…
Mañana: Montaña de buenos momentos por vivir…
Mañana: Vida que nace…
Mañana: Oportunidad para hacer lo que hoy dejé de lado…
Mañana: Una disculpa sincera….
Mañana: Nuevo día para comenzar desde cero…
Mañana. Gran día.
lunes, 6 de septiembre de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
S - T

miércoles, 25 de agosto de 2010
Renacer
Peq Ento
jueves, 19 de agosto de 2010
El maldito Sorry
domingo, 15 de agosto de 2010
Hoy

viernes, 13 de agosto de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
Tiempo
veo callejones desolados, oscuros, fúnebres
nada me parece conocido
recuerdos que ya se habían olvidado retuercen los muros del pasado,
inhóspito el porvenir lejano
dudoso el mañana
el hoy es el presente de un ayer exiliado
el pasado no deja de ser mas importante que un libro cerrado
olvidado, seco.
Mi vida toma sentido sin los pretéritos del tiempo
que cosa mas absurda encontrar el rumbo
perdidos siempre en las agujas que se clavan en el infinito.
Somos mas que carne sometida a un circulo infranqueable,
poderoso, insensible.
Espero con ansiedad
espero.
Una rebelión contra el tiempo.
30 Julio
lunes, 26 de julio de 2010
Es extraño, porque después de haber pasado en un permanente estado de letargia, por fin puedo decirlo, sin engañarme ni engañar.
Se siente bien.
jueves, 22 de julio de 2010
te propongo (..)
Te propo
ngo crear un cielo lleno de nubes cargadas de esperanzas, iluminadas por el sol radiante, vigoroso, vigilante de la vida terrestre. Un cielo que cubra las cabezas de los hombres y mujeres que habitan la tierra, un cielo fresco, renovado y acogedor. Te propongo crear un mar de sonrisas de niños felices, ingenuos, despreocupados de las banalidades de la vida, dichosos de ser lo que son, niños. Te propongo crear un universo, distinto al que hoy habitamos, un sitio particular, lleno de sueños que alcancemos con el simple acto de estirar la mano, un lugar único. “Te propongo cambiar”.
Sé que pido demasiado, pero dicen que soñar no cuesta nada.
Inseguridad.-
me toma, eleva y deja caer, cual pluma desechada.
Una víctima tras otra mira el suelo desilusionado
Con lágrimas en ojos tristes y cansados.
¿Por qué me invades, siendo que nunca supe tratarte?
¿Por qué vienes a mi, siendo que no sé alejarte?.
Me despierto y ahí estas
tranquila, desafiante, confiada.
Me rindo ante tí,
eres dueña de mis acciones,
me conduces y atrapas.
Sentir tu manto rigurosa sobre los hombros,
esclava de tus caprichos y esquemas, agota.
Hoy, mis ojos te miran con calma
te sorprendes, te asustas. Piensas.
Tal vez ya no eres la dueña de mis acciones
tal vez hoy decidí encerrarte para nunca dejarte salir.
Invitación a descongelar el corazón
Día frio, como la mayoría de este mes. Salí de mi casa lo mas abrigada que pude, no importaba lo ridícula que me veía con todas las ropas que llevaba o lo poco combinado de los colores, porque realmente el frio aturdía y golpeaba con fuerza, mas aun a las 6.30 a. m. En la calle como era de esperarse no había ningún alma; emprendí el camino por una oscura vereda hasta llegar al paradero de buses. Cuando estaba por llegar a mi destino, vi una especie de bulto acomodado contra el muro de un estacionamiento. Me acerque. Se escuchaba una respiración fuerte, profunda, dolorosa. Era una anciana de 70 años app, muy delgada y tiritona. Me quede parada viendo como una persona mayor puede soportar lo más ingrato del ser humano, el egoísmo. La ancianita se dio cuenta de mi presencia, se intento mover, pero no lo logro, era como si el hielo de esa mañana le hubiera calado hondo hasta los huesos. Los pocos cartones que usaba como “frazadas” claramente no le eran suficientes para combatir los estragos de la naturaleza. Decidí pasarle mi chaqueta, mientras lo hacía pensaba en lo que significaba ese acto, en el frio que comenzaba a sentir y en el reto de mi madre quien me la había regalado. Pero, el semblante de la ancianita me bastó, realmente me sentí bien, y me alegro de no haber caído en el egoísmo en que muchas veces caímos, por vernos siempre nuestro propio ombligo.
martes, 20 de julio de 2010
Una estrella fugaz partió el cielo esa noche. Era un cielo especial, iluminado por las estrellas que se repartían en el tranquilo océano comandado por una luna menguante que invitaba a soñar, y eso fue lo que hice. Me pare y comencé a correr, era extraño porque a medida que avanzaba me iba dando cuenta de que mis piernas no podían el peso de mi cuerpo, tanto que caí a un suelo frondoso lleno de minúsculos seres que se repartían en él. Nunca me había dado cuenta de que el suelo donde piso está lleno de vida, pensé. Pero, en realidad ¿quién lo hace? No necesitaba darme una respuesta. Quise pararme pero no pude, mis piernas no recibían la orden, y allí me quede por un buen rato, hasta que vi pasar a una persona. Hey! Grite, pero no me escucho, o tal vez no quiso hacerlo. Me empecé a desesperar, no sabía qué hacer y ya se estaba oscureciendo. Levántate cuerpo! dije, pero fue inútil ni él ni nadie hizo caso. Ya había llegado la noche, así me lo manifestaba la luna, ella gloriosa en su cielo y yo tirada en medio de la nada. Pasaban las horas y con el mil ideas por mi mente, no sabía dónde estaba ni que iba a ocurrir conmigo.
Una luz tenue comenzaba a abrazar mis piernas aun dormidas. Pasó por mi lado un anciano, que al principio no reconocí como persona, era un hombrecillo con ojos muy pequeños y una boca a la que le faltaban ciertos dientes, pero que importa. Me balbuceó algo, pero no entendí, a esa hora ya no importaba entender, solo que me sacaran de ese frio lugar. El correr de las horas ya se había hecho sentir en mi cuerpo y es mi estomago. ¡Ayúdeme por favor! Le dije, el anciano no me contesto, se quedo allí parado como si no entendiese lo que le intentaba decir. Le grite más fuerte, por si tenía algún problema de audición, y efectivamente lo tenía. El viejecillo llamo a su nieta, una niñita no muy parecida a él. El hombre la llevo hacia un lado prudente, lejos, para que no pudiera oír la conversación, Luego de un rato se fueron sin decir nada, me dejaron nuevamente sola en aquella planicie desolada. Trate de ponerme en pie, pero fue inútil, ya no solo mis piernas se quedaron muertas, también lo hacia mi esperanza. De pronto escuche una sirena, ¡una ambulancia! Pensé de inmediato, el sonido se hacía cada vez más ensordecedor, pero no lograba ver el vehículo. Tal vez estoy delirando, me dije, cuando una nube espesa comenzó a envolverme.
Desperté en una especie de camilla, al parecer estuve un buen tiempo sedada, de apoco me incorpore y comencé a mover mis piernas. ¡Responden! Grite con felicidad.- Por supuesto que responden - dijo la enfermera que estaba a mi lado, - ese era el fin de la operación-. No entendí lo que ocurría. Puse mi espalada nuevamente sobre la camilla y mire hacia el techo, había un gran ventanal en la habitación, desde allí se podía ver el cielo.
lunes, 5 de julio de 2010
Que cosa tan compleja, lo pienso y lo pienso, y llego a la conclusión que es muy dificil entender las mentes humanas, poder adentrarse en el mundo de una persona, es pretender sumergirse en un universo lleno de constelaciones desconocidas que para bien o para mal nos sorprender y nos maravillan. Tan complejo es así, que es cosa de mirar a nuestro al rededor, a nuestra familia por ejemplo, que aunque tengamos mil y un lazos que nos unan, somos completamente distintos, cada uno con su pensamiento y objetivo propio en la vida. Y ¿si es tan difícil llegar a la existencia de nuestro semejante, sera así de difícil llegar a la propia existencia, al sentido de nuestra vida?, yo creo que si. Es un desafió personal encontrar nuestra verdadera esencia, que por mas que nos cueste es un objetivo a cumplir, ya sea a corto o largo plazo, porque de esa manera le estaremos dando sentido a nuestra vida y a la de los demás.
DIALOGO
amargura: nada!, como que esperar un segundo!, mi vida es muy ocupada para esperarte un segundo!"
felicidad: pero, ¿cómo?. Sólo te pido que me esperes un segundo para hacer lo que me gusta, decir lo que siento, mirar lo que deseo ver, ser feliz.
amargura: bueno, yo te digo que no esperaré, no me importan tus deseos, mucho menos tu felicidad. No estoy hecha para complacer a los otros, no me interesa que los demas disfruten o gocen, para mi lo importante es someterte.
felicidad: no importa amiga amargura, porque mientras existan personas que deseen encontrarme ahi yo estaré, para hacer feliz a quien así lo desee.
martes, 29 de junio de 2010
Fragilidad
Nunca fui una persona atlética ni mucho menos, pero tampoco sentía que acarreaba algún tipo de enfermedad que me invalidara de alguna manera. Pero como en la mayoría de la ocasiones, me equivoque. Comencé a sentir un dolor que me apretaba el pecho, era una sensación angustiante, tremenda, pensé que no acabaría nunca, pero otra vez erré, acabó. Después de dos meses sentía molestias que me inquietaban, no sabía si estaba estresada, angustiada ó a portas de un infarto, realmente no lo sé. Y creo que no quiero saberlo.
Decidí que no siempre los “achaques” son cuestiones médicas, sino que muchas veces estamos enfermos del alma y eso hace que nuestro cuerpo lo exprese de distintas formas.
29 de junio
Hoy como de costumbre iba en volando bajo cuando escuché esta canción, ya la había oído antes, pero no le había tomado el peso a sus palabras.-
Y cómo deshacerme de ti si no te tengo.
Cómo alejarme de ti si estás tan
lejos.
Y es que el problema no es cambiarte,
el problema es que no quiero.
El problema no fue hallarte,
el problema es olvidarte.
El problema no es tu ausencia,
el problema es que te espero.
El problema no es problema,
el problema es que me duele.
El problema no es que mientas,
el problema es que te creo.
El problema
no es que juegues,
el problema es que es conmigo.
Y si me gustaste
por ser libre,
quién soy yo para cambiarte.
Y si me quedé queriendo
solo, cómo hacer para obligarte.
El problema no es quererte,
es que tú no sientas lo mismo.RICARDO ARJONA









