jueves, 19 de agosto de 2010

El maldito Sorry

Hoy en día estamos acostumbrados a oír constantemente la palabra sorry, la decimos cada vez que cometemos alguna imprudencia, error o herimos los sentimientos de otra persona. Pero ¿Por qué? Estoy completamente segura que el 90% de las personas que la utilizamos sabemos su significado, y si es así ¿Por qué no decimos LO SIENTO, PERDON O DISCULPA?, ¿Por qué es tan grande nuestro orgullo o tan inmensa nuestra pequeñez? La respuesta es simple, fuimos criados y arrojados a la vida con la convicción de que algún día seremos algo parecido a la perfección, y la perfección no debe pedir disculpas, no debe reconocer errores, porque ella jamás se equivoca. Entonces disfrazamos nuestra pequeñez diciendo palabras que equivalen a nuestros sentimientos, porque somos tan sociabilizados que ciertas palabras han sido borradas de nuestro manual urbano, y aquel que hoza en ser humilde, valiente y reconocer, cae en una categoría en la que a muchos nos gustaría estar, porque no somos nada cercano a la perfección, y debemos aprender, o mejor dicho a RE- aprender (porque estoy segura que algún día lo supimos) a decir las palabras que nos hacen reconocer nuestra humanidad.-