... hoy, cuando al fin volví a ver tu solitario rostro sentí una plenitud inmensa, solo me bastaba con saber que estabas bien ... bien en la medida de lo que mis ojos quieren ver, y en lo que mi cerebro quiere interpretar; pero bien al fin y al cabo, simplemente eso.-
PD: irónico el destino: tu, preparándote para curar y sanar a la gente, mas tu rostro se ve tan carente de vitalidad, tan seco de vida...