Caminado un día te dije: “me gustaría que la vida fuera más fácil”.
En ese instante hubo un silencio que me hizo sentir incomoda.
Cuando acabó me respondiste: “si la vida fuera fácil seriamos
cuasi humanos, simplemente no nos alcanzaría el tiempo para convertirnos en
aquello que muchos creen que
es un ser humanitario”.