Mirando la vida a través de prismas divergentes encontré tu mirada, llana, plena y absorta en pensamientos idealizados por el mundo.
En ese momento mi mente se nubló, fue un presente que marcó un precedente en la manera en que veía y hacía , en la forma en que me movía y vivía.
¿Como habité tanto tiempo una constelación sin una cuota de vigorosidad, tan plana, tan ilógica?, simple, no sabía realmente lo que significaba vivir.
Este mero trámite que debía cumplir rápidamente fue unos de mis mas grandes errores. Siempre veía mis problemas como aquello que nadie más podía soportar, aquello que nadie más que yo podía solucionar, olvidé todo y a todos los que me rodeaban. En que punto del cuento paso esto, no lo sé. El hecho es que conocerte ha limpiado esa nube de delirios que opacaban lo bello que es vivir. No puedo decir nada más que Gracias.
Infinitas gracias.