El ser humano
sin duda es una especie compleja, susceptible e incompleta, cuyo objeto es
lograr el mayor grado de autosatisfacción para ser feliz. Pero lograr la
felicidad no es tan fácil, para muchos de los humanos lograr este estado puede
ser una odisea, y para otros una simple utopía. Cabe preguntarnos ¿Por qué
algunos inquilinos terrestres logran ser felices, y otros simplemente viven bajo el yugo de la
infelicidad? Estas líneas tienen por objetivo tratar de responderles esa
pregunta tan básica, pero a la vez tan difícil de responder. Aquí vamos.
Me remonto a un día
hospitalario. Una niña de solo 10 años era diagnosticada de diabetes tipo 1, su
familia tenía serios problemas socioeconómicos, por lo cual su estado era
delicado y se catalogó como “caso social”,
he aquí el error. Al cabo del primer año de diagnosticada, la muchachita
llevaba tres ingresos en la UCI pediátrica y tres traslados a la unidad de II
infancia del hospital, lo cual era toda una asaña
para tan corta edad. El equipo de
salud comenzó a involucrarse en el caso y se decidió llevar a tribunales la
situación de la niña, lo que sin dudas le significó un trauma psicológico
enorme, puesto a que ella estaba adaptando su vida al afrontamiento de esta
enfermedad de larga data, a lo que se suma el deteriorado apoyo familiar que
recibía. Pese a ello, la niña no quería abandonar a sus padres, sentía que en
ellos encontraba el cariño y preocupación
que ella necesitaba. Sin embargo, se hizo caso omiso de los sentimientos de
la muchacha y persistieron los propios. ¡Claro!, es mucho mejor lidiar con la
responsabilidad de que la niña pertenezca a un hogar de menores, que pensar que
en cualquier momento pueda llegar nuevamente a tocar las puertas de la UCI pediátrica. Pero
… ¿Qué era lo que la niña realmente necesitaba?¿Cómo podíamos ayudarla para que
pudiera tener una vida normal, feliz? Ciertamente la vida no está
diseñada para hacernos la tarea fácil, debemos ser estratégicos, metódicos,
evaluar las posibilidades que se nos presentan, porque al tomar una decisión
errada comprometemos sin querer el anhelo de ser felices, y aun peor, evitamos que otra persona sea feliz.
Nota: la
felicidad se debe construir peldaño a peldaño, no busquemos recetas mágicas o
libros que recurran a ella espontáneamente, tratemos de ser felices con lo que
nos rodea, y más importante aun, hagamos felices a los que nos rodean, porque
de seguro ello tiene mucho que ver con nuestra felicidad propia.