Soñar con algo o con alguien es más que una prolongación de deseos o anhelos que se quedan en el tintero de la realidad. Corresponde a un estado de fantasía e imaginación que nubla el yo estático que nos mantiene en la brecha de lo posible o imposible. En ellos somos temerarios y creativos, decimos lo que pensamos y sentimos, no existen los límites, las reglas, ni tampoco tal vez exista lo “moralmente aceptado”. Realmente libres.
Me gusta soñar contigo porque veo lo que nadie más ve. Te veo feliz.